jueves, 26 de febrero de 2009

Soy libre

~Relato Breve~
Soy libre

Sacudí la cabeza. Nada de eso podía ser cierto. Es que era tan absurdo que no quería creerlo, porque simplemente era demasiado doloroso como para reconocerlo.
Acaricié los azulejos del cuarto de baño. Estaba apoyado en ellos, sentado en el suelo. Me goteaba sangre por la boca porque me había mordido con demasiada fuerza.
Ya veo que ni el dolor físico podía aliviarme.
Era domingo. Quedaban menos de veinticuatro horas para volver a aquel lugar estúpido lleno de imbéciles indeseables que sólo buscaban la desgracia de los demás. Solo estas cosas las entendíamos los pobres infelices que nos había tocado estar dentro.

Sí, hablo del instituto.

La sociedad afirma que la culpa de todo es nuestra. Que si hay violencia en los centros educativos es por culpa de que los niños no saben controlarse, y de que los padres no saben educar a sus respectivos hijos.

Que sólo los padres les enseñan a pegar, defenderse, y luchar por medio de la violencia.

Pero… ¿Qué coño saben ellos de lo que pasa dentro? Alguna vez ellos fueron chavales, ¿no? ¿Entonces por qué no entienden todo lo que pasa a su alrededor? ¿Por qué se quieren hacer ajenos a todo eso?

La culpa, la culpa, la culpa… ¿De qué sirve acusar a alguien de ser el causante de algo si lo que busca el problema no es culpable, sino solución? Es absurdo todo eso.

Me reí cuando vi hace poco un debate sobre la educación actual y la de hace varios años. Antes los alumnos temblaban al ver a un profesor, y ahora es lo contrario. También hablaron sobre el síndrome de Bulling.

Y fue entonces cuando me reí a carcajadas.

Hablan, hablan y hablan sobre ese tema, y no se dan cuenta de que eso no sirve de nada. ¿Quién me salvó a mí hace tres días cuando me dejaron en ridículo delante de toda la clase? ¿Estuvo algún político a mi lado cuando me bajaron los pantalones en el recreo y me obligaron a bailar a base de empujones y burlas?

Nadie estuvo conmigo. Nadie.

Me incorporé y me acerqué al espejo. Estaba en el cuarto de baño con el cerrojo echado para que nadie me interrumpiese.

Aunque total, nadie iba a hacerlo.

Saqué la navaja que me había regalado mi tío hace varios años del bolsillo. Me dijo ese día que la emplearía para salvarme algún día.

El momento de salvarme era ahora.

Me miré el rostro y me rajé un poco la cara, atravesándome la mejilla izquierda. Un hilo de sangre rodó por ella. Estaba caliente, y me lamí un poco el líquido rojo que se acercó a mis labios.

Con un rápido movimiento, me corté el cuello de lado a lado, haciendo una línea perfecta. De longitud era desde una oreja hasta otra.

Me rajé un poco la muñeca verticalmente, pero lo hice muy flojo porque las fuerzas se me fueron. Caí al suelo, agarrando el pomo de la puerta con mis últimas fuerzas.

Cerré los ojos con una sonrisa. Nadie me entendería. Nadie entendería a un chico como yo, y seguramente todos me llamarán cobarde.

Pero al menos yo seré libre.

Noticias




Perdonadme todos, pero el anterior blog me causó problemas y tuve que borrarlo. Ahora tengo otro problema: ¡El router se me ha fastidiado! T___T.

Por eso ni edito ni nada. Lo que sí hago es seguir escribiendo ^^.
He decidido que la historia de Dreams será dividida por dos libros. El primero constará de once capítulos, y el otro ya no lo sé xDD.

Sólo pondré los cuatro trozos del primer capítulo, y tengo que editar el primer trozo porque le he añadido algo más para que tenga un poco más de sentido el trozo de K I.

El blog no se quedará sólo en los cuatro trozos, qué va. Seguiré escribiendo y diré los avances de la historia ^^. Primero antes de volver a publicar Dreams o algo quiero registrarla como Dios manda, y no simplemente con el Created Commonrs (o algo así @.@). Después de registrarlo no sé si intentar publicarlo o dejarlo aquí, en el blog reflejado ^^.

Sin embargo, en vez de escribir Dreams, escribiré otros relatos mucho más breves. Los pondré en una entrada porque no serán muy largos.

Cuando tenga mi router y pueda conectarme a internet, comenzaré poniendo los domigos de nuevo los tres trozos de dreams. Cuando termine seguiré con las noticias y demás, y los domingos pondré relatos cortos. A veces serán largos y otras veces serán algo cortos.

Sin más, las noticias y demás las intentaré anunciar poco a poco en mi casa. Siento mucho las molestias, de veras. Ojalá éste sea el blog definitivo y no le suceda nada malo nunca >.<.


Ahora que tengo tiempo, para no dejaros sólo con la noticia, escribiré un Relato Breve para que veáis que sigo escribiendo =P. Espero que salga bien, puesto que estoy probando nuevos estilos y nuevas formas de escribir n_nU.


¡Hasta pronto! ^^ -eso espero T.T-

viernes, 13 de febrero de 2009

Dreams I [Vic I]




Capítulo I.
Vic I


Abrí los ojos, y parpadeé un par de veces, algo confundida.
Ya era de día, y me tocaba madrugar... como siempre.
Me levanté casi sin ganas, y me miré al espejo que tenía en mi habitación. No estaba precisamente mona, y menos recién levantada.
Me rasqué un poco la cabeza, y me fijé en mis ojos. Ahora mismo tenían un tono azulado, como tristes... en el fondo algo en mi pecho se removió. ¿Por qué debería de estar triste?
No tenía ningún motivo...
Sólo que él se iba a ir.
Sí, K, mi mejor amigo, se iba a ir del instituto. Quería hacerlo, y yo no quería retenerlo, como lo hacían otros amigos suyos.
No, si él quiere irse, es su decisión, no podía hacer otra cosa...
... ¿Por qué lloraba? ¡¡Ya estaba todo decidido!! Se iba a ir, punto y final, no podía ponerme triste sólo por eso. No podía, me negaba.
Sacudí la cabeza. Sería mejor que me diera prisa y me fuera al instituto antes de que llegara tarde como siempre.


... Y volví a llegar tarde...
Los profesores me riñeron, como siempre, y me criticaron por llegar siempre tarde. ¡¡Joder ya!! Estoy harta. Tanto decir que quieren que les respetemos y no hacen más que gritar y ser irrespetuosos. Normal que la educación vaya a pique con estos profesores.
Me senté en mi sitio, junto a K. Enterré mi rostro entre mis brazos, y el se rió por lo bajo.
-Victoria por favor, no te duermas.
-No profesora... -Gruñí.
Desvié la mirada, enfuruñada. Qué asco de clases, qué asco de alumnos... qué asco de todo. Lo único que me animaba es que al menos tenía al lado a alguien de confianza.
Sentí la mirada de K. Se acercó a mi oído.
-Esta vez eres tú la malhumorada...
Se rió por lo bajo. Idiota.
Siempre burlándose de mí... ¿Qué más me falta Dios mío? ¿Que me pegue un tiro? Porque estoy a punto de hacerlo, sólo me falta la maldita pistola...
Le miré. Tenía la vista fija en la profesora, con una mano en la barbilla.
-No me seas niño... es que me levanté de mala leche.
Estaba de perfil, y no se movió. Sólo sus ojos para mirarme.
-Llevas así desde que te dije que me iba.
Ahí me había pillado.
Como siempre, demostró que me conocía mejor de lo que creía.
Cogí el boli y me puse a escribir cosas que ni yo misma entendía.
No podía decirle nada, ni contestarle. Estábamos en clase y esos temas se tocan en el recreo... y...
... Qué narices, no le quiero contestar porque seguro que se ríe de mí, y me dice que me tiene en la palma de su mano, como siempre.
Suspiré levemente, y me quedé mirando la libreta.
-No quiero que te vayas... -Susurré.
Me miró.
-¿Has dicho algo?
Me lo quedé mirando.
Imbécil, para una vez que te digo algo...
Sacudo la cabeza.
-Para nada.
-¡¡Vosotros dos!! ¡¡Callaos ya!! -Gritó la profesora.
-Que sí, coño... -Musitó K.
La profesora clavó su mirada.
-¿Has dicho algo impertinente, señorito?
Él sonrió inocentemente.
-¿Yo profesora? No, habrá oído mal. -Dijo con sarcasmo.
Lo miró de arriba abajo y siguió dando la clase como si nada.
Me reí por lo bajo.
Siempre me hacía reír con su sarcasmo. Era tan gracioso cuando se ponía así, que no podía contenerme a veces.
-En el recreo te espero... Vic, no me gusta verte así.
Abrí los ojos con fuerza. ¿Había oído bien? ¿Él diciendo eso?
Titubeé, pero en el fondo sabía que daba igual lo que dijera. No iba a sacar el tema.

Estaba harta de esperar una reacción positiva suya, y pensaba que me iba a cabrear por ello, pero… sin embargo… ahora me sorprendió mucho. Sus palabras resonaron en mi mente durante varios segundos.

Muchas incógnitas surcaron mi mente con rapidez, y quería saber la respuesta, pero…
Sólo quedaba... esperar.
Esperar al recreo.