Capítulo I.
Vic I
Abrí los ojos, y parpadeé un par de veces, algo confundida.
Ya era de día, y me tocaba madrugar... como siempre.
Me levanté casi sin ganas, y me miré al espejo que tenía en mi habitación. No estaba precisamente mona, y menos recién levantada.
Me rasqué un poco la cabeza, y me fijé en mis ojos. Ahora mismo tenían un tono azulado, como tristes... en el fondo algo en mi pecho se removió. ¿Por qué debería de estar triste?
No tenía ningún motivo...
Sólo que él se iba a ir.
Sí, K, mi mejor amigo, se iba a ir del instituto. Quería hacerlo, y yo no quería retenerlo, como lo hacían otros amigos suyos.
No, si él quiere irse, es su decisión, no podía hacer otra cosa...
... ¿Por qué lloraba? ¡¡Ya estaba todo decidido!! Se iba a ir, punto y final, no podía ponerme triste sólo por eso. No podía, me negaba.
Sacudí la cabeza. Sería mejor que me diera prisa y me fuera al instituto antes de que llegara tarde como siempre.
... Y volví a llegar tarde...
Los profesores me riñeron, como siempre, y me criticaron por llegar siempre tarde. ¡¡Joder ya!! Estoy harta. Tanto decir que quieren que les respetemos y no hacen más que gritar y ser irrespetuosos. Normal que la educación vaya a pique con estos profesores.
Me senté en mi sitio, junto a K. Enterré mi rostro entre mis brazos, y el se rió por lo bajo.
-Victoria por favor, no te duermas.
-No profesora... -Gruñí.
Desvié la mirada, enfuruñada. Qué asco de clases, qué asco de alumnos... qué asco de todo. Lo único que me animaba es que al menos tenía al lado a alguien de confianza.
Sentí la mirada de K. Se acercó a mi oído.
-Esta vez eres tú la malhumorada...
Se rió por lo bajo. Idiota.
Siempre burlándose de mí... ¿Qué más me falta Dios mío? ¿Que me pegue un tiro? Porque estoy a punto de hacerlo, sólo me falta la maldita pistola...
Le miré. Tenía la vista fija en la profesora, con una mano en la barbilla.
-No me seas niño... es que me levanté de mala leche.
Estaba de perfil, y no se movió. Sólo sus ojos para mirarme.
-Llevas así desde que te dije que me iba.
Ahí me había pillado.
Como siempre, demostró que me conocía mejor de lo que creía.
Cogí el boli y me puse a escribir cosas que ni yo misma entendía.
No podía decirle nada, ni contestarle. Estábamos en clase y esos temas se tocan en el recreo... y...
... Qué narices, no le quiero contestar porque seguro que se ríe de mí, y me dice que me tiene en la palma de su mano, como siempre.
Suspiré levemente, y me quedé mirando la libreta.
-No quiero que te vayas... -Susurré.
Me miró.
-¿Has dicho algo?
Me lo quedé mirando.
Imbécil, para una vez que te digo algo...
Sacudo la cabeza.
-Para nada.
-¡¡Vosotros dos!! ¡¡Callaos ya!! -Gritó la profesora.
-Que sí, coño... -Musitó K.
La profesora clavó su mirada.
-¿Has dicho algo impertinente, señorito?
Él sonrió inocentemente.
-¿Yo profesora? No, habrá oído mal. -Dijo con sarcasmo.
Lo miró de arriba abajo y siguió dando la clase como si nada.
Me reí por lo bajo.
Siempre me hacía reír con su sarcasmo. Era tan gracioso cuando se ponía así, que no podía contenerme a veces.
-En el recreo te espero... Vic, no me gusta verte así.
Abrí los ojos con fuerza. ¿Había oído bien? ¿Él diciendo eso?
Titubeé, pero en el fondo sabía que daba igual lo que dijera. No iba a sacar el tema.
Estaba harta de esperar una reacción positiva suya, y pensaba que me iba a cabrear por ello, pero… sin embargo… ahora me sorprendió mucho. Sus palabras resonaron en mi mente durante varios segundos.
Muchas incógnitas surcaron mi mente con rapidez, y quería saber la respuesta, pero…
Sólo quedaba... esperar.
Esperar al recreo.


o nooo que ha pasado con los otros blogs? T.T oiba entrando xD ya nunca me comentas... U.U joo bueno psk io toiaki y igo siguiendoteee n.n =D
ResponderEliminar